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10 de Mayo de 2006
SALA CONSIDERA UNA TONTERÍA QUE EL GOBIERNO INTENTE EVITAR QUE UNA EMPRESA ALEMANA COMPRE UNA ELÉCTRICA
El economista afirma que el intervencionismo de los gobiernos europeos impide la innovación
“Cuando un Estado protege en exceso, impide la innovación y pierde competitividad”, ha señalado esta mañana en el II Foro Internacional de Economía Regional Xavier Sala i Martín, catedrático de Economía de la Universidad de Columbia.
El prestigioso economista se mostró muy crítico con el intervencionismo de los gobiernos europeos y aseguró que “el neonacionalismo que se observa en Europa en términos económicos es un peligro. Que el Gobierno español intente evitar que una empresa alemana compre una eléctrica es una tontería, y lo mismo pasa con decisiones similares que se toman en Portugal o en Francia”.
La clave del desarrollo económico está, según Sala, en la competitividad. Y en el caso de las sociedades avanzadas, superadas las fases de competir en precios y en calidad, la competitividad se basa en la innovación.
En opinión del economista, “esa innovación no ha de venir condicionada por gobiernos ni por presupuestos, ni por incentivos fiscales; por este camino, Europa va muy mal. La innovación no viene siempre de grandes gastos en I+D, sino de pequeños cambios en cualquier sector; normalmente de gente muy normal con capacidad de inventar y de implementar sus ideas”.
“Si queremos realmente potenciar la innovación –señaló Sala- lo que hay que hacer es fomentar la creación de ideas y su implementación”. Para ello, el catedrático aportó diez claves que en su opinión deberían corregirse en las sociedades europeas.
La base de todas ellas es la reforma en la educación: “nuestro sistema educativo no fomenta el espíritu crítico sino el borreguismo de memorizar; lo importante es conseguir que nuestros estudiantes tengan un espíritu crítico porque, para crear algo diferente, primero hay que ser capaces de ver lo que no va bien”.
En la misma línea, Sala apostó por reformar también la política universitaria “que en Europa no sale muy bien parada. Las universidades europeas no compiten por acoger a los mejores estudiantes ni a los mejores profesores y eso no pasa en Estados Unidos. En España, si un profesor no investiga no pasa nada, porque cobra igual y mejora su salario por trienios, como el resto… ¿Se imaginan qué pasaría en un equipo de fútbol, como el Barcelona, si la política fuera la misma?”.
Xavier Sala también señaló al mercado laboral y en este punto pidió a los trabajadores una “reforma mental: hay que ser flexible tanto desde el punto de vista de la movilidad como del sector de actividad. Si la gente no trabaja en aquello para lo que tiene capacidad por no moverse de su zona o del sector en el que ha empezado su vida laboral, perdemos productividad”.
El catedrático criticó también los efectos de “la socialdemocracia salvaje que ha fomentado un igualitarismo erróneo y así nos encontramos con que 85.000 científicos europeos trabajan en Estados Unidos porque en la UE no hay competitividad”. Sala aconsejó favorecer la meritocracia.
Otro factor relevante para favorecer la innovación es favorecer el acceso de las mujeres al trabajo y a las decisiones: “Un país en el que la mitad del talento está desaprovechada va mal. Y tampoco es bueno poner cuotas a esa incorporación”, señaló Sala.
Facilitar la implementación de las ideas fue otra de las claves que aportó el economista y, en este sentido, lamentó las trabas de la burocracia: “el tiempo que se pierde en trámites, en registrar una marca, la arbitrariedad de las instituciones y la propia mentalidad de los estudiantes… En mi universidad de Estados Unidos, el 90% de los alumnos quiere crear su propia empresa; en la de Cataluña, la mitad quieren ser funcionarios y la otra mitad, trabajar en La Caixa”.
Respecto a las infraestructuras, Sala pidió una mentalidad amplia para crear vías de comunicación “acordes con el mundo globalizado, sin estructuras radiales con un único centro”. También se refirió al sector financiero “muy dominado por los bancos y con menor actividad de las sociedades de capital riesgo. Con los bancos, la mayor parte de los emprendedores de éxito no habrían encontrado financiación”.
Por último, el catedrático pidió estar abiertos a la globalización, en tanto que es una realidad: “Los países que no se han globalizado, que no tienen inversiones extranjeras, que no exportan se llaman africanos y esa es una de las causas de su pobreza. En cambio, los países que están creciendo exportan y están abiertos a los movimientos de capital y humanos. No le demos vueltas; la globalización es buena y punto”.
Xavier Sala animó a las sociedades europeas a asumir estos cambios con una reflexión: “Cuando sopla el viento hay dos maneras de reaccionar: poner barreras o poner molinos. Y, si no ponemos molinos, corremos el riesgo de que dentro de unos años todas las ideas se desarrollen en Estados Unidos, se produzcan en China, y que Europa sea un gran parque temático al cual los estadounidenses y los chinos vengan a divertirse, mientras los europeos les cobramos la entrada y destinamos el 0,7% al Tercer Mundo”.
** Para más información, gabinete de prensa del II Foro Internacional de Economía Regional. Foro Económico de La Rioja. Tel. 941 21 20 46.
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